Nos apasiona comer bien, comer en casa, en familia, pero también vivir y compartir el intenso placer de cocinar. Somos tres hermanas persiguiendo un sueño que nació con nuestros padres ya hace años y que cada día se cumple un poquito: el sueño de compartir con la gente esa sensación de felicidad que nos llena cuando cocinamos para los nuestros, cuando les vemos disfrutar en compañía, en casa, que es donde mejor se come. Mejor que en casa, en ningún sitio.

Las mejores carnes de granjas preferentemente de la región, hortalizas frescas sólo de nuestros agricultores de confianza y siempre, materias primas de origen prioritariamente local, ingredientes sanos, naturales y sobre todo, con un sabor de verdad, como el de antes.

Tranquilidad, respeto, cuidados, la mejor alimentación para asegurar el bienestar de los animales de nuestras granjas. Lo hacemos por ellos, para que crezcan más y mejor, desarrollen su comportamiento e instinto naturales; pero también por nosotros, por nuestra responsabilidad social, como personas y como empresa, por nuestros hijos, por nuestra conciencia. También es una apuesta por la calidad, porque bienestar y salud también significa calidad. No hay secretos, las cosas bién hechas se hacen con el corazón.